Vacuna rusa contra el COVID-19 llegaría a México en noviembre.

La vacuna se llama Sputnik-V en homenaje al primer satélite del mundo, lanzado por la Unión Soviética. Algunos expertos occidentales han advertido contra su uso hasta que se hayan realizado todas las pruebas aprobadas en el ámbito internacional y se hayan cumplido todos los trámites necesarios.

El fondo de riqueza soberana de Rusia confirmó el miércoles que firmó un acuerdo para exportar 32 millones de dosis de su vacuna “Sputnik-V” contra el coronavirus a la farmacéutica mexicana Landsteiner Scientific.

La entrega de la vacuna a México comenzará en noviembre, siempre que obtenga la aprobación de los reguladores mexicanos (Cofepris), dijo el Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF) en un comunicado.

Rusia aprobó la inoculación en dos pinchazos para uso en el país en agosto, convirtiéndose en el primer país en hacerlo, antes de que se publicaran datos sobre la inmunización o se iniciara un ensayo a gran escala.

Recordemos que AMLO ha reiterado que la prioridad en la aplicación serán los más vulnerables ya sea por enfermedad, por condición económica, edad, entre otros.

El pasado 4 de septiembre se dio a conocer que la vacuna rusa “Sputnik-V” para la COVID-19 produjo una respuesta de anticuerpos en todos los participantes de las primeras etapas de los ensayos, según los resultados publicados por la revista médica The Lancet, que fueron aclamados por Moscú como respuesta a sus críticos.

Los resultados de los dos ensayos, realizados en junio-julio de este año y con 76 participantes, mostraron que el 100% de los participantes desarrollaron anticuerpos contra el nuevo coronavirus y no hubo efectos secundarios graves, según The Lancet.

La vacuna se llama Sputnik-V en homenaje al primer satélite del mundo, lanzado por la Unión Soviética. Algunos expertos occidentales han advertido contra su uso hasta que se hayan realizado todas las pruebas aprobadas en el ámbito internacional y se hayan cumplido todos los trámites necesarios.

Sin embargo, en vista de los resultados publicados por primera vez en una revista internacional revisada por pares, y tras el lanzamiento la semana pasada de un ensayo de fase posterior de 40.000 personas, un alto cargo ruso dijo que Moscú había respondido a los críticos en el extranjero.